Los Grandes del Romanticismo: Rosalía y Espronceda
Rosalía de Castro fue una escritora gallega con un carácter melancólico que se nota en cada verso. Su poesía gira en torno a tres temas clave: el amor por Galicia y su cultura, la crítica social contra las desigualdades, y un pesimismo existencial que te pone los pelos de punta.
Sus obras más importantes como "Cantares gallegos" y "En las orillas del Sar" muestran su preocupación por la emigración y la pobreza de su pueblo. Era una adelantada a su tiempo que denunciaba las injusticias sociales.
Por otro lado, José de Espronceda representa el romanticismo más exaltado y lleno de pasión. Su vida amorosa con Teresa Mancha fue tan intensa que cuando ella murió, le dedicó una de las elegías más hermosas de nuestra literatura: el "Canto a Teresa".
Dato curioso: En sus "Canciones", Espronceda idealizaba a los marginales sociales como piratas y mendigos, convirtiéndolos en héroes románticos.
El Neoclasicismo: Cuando la Razón Mandaba
Antes del Romanticismo, el Neoclasicismo dominaba el panorama artístico del siglo XVIII. Era todo lo contrario a lo romántico: aquí mandaba la razón por encima de los sentimientos, y los artistas tenían que seguir reglas súper estrictas.
Los neoclásicos creían que el arte debía imitar los modelos griegos y latinos, buscando siempre el equilibrio y la serenidad. En el teatro, por ejemplo, había que cumplir sí o sí las tres unidades: lugar, tiempo y acción.