La Novela del Siglo XX: Contexto y Generación del 98
La crisis de 1898 marca un antes y un después en la literatura española. Los escritores ya no pueden ignorar la realidad de un país que ha perdido sus últimas colonias y se siente atrasado respecto a Europa. Esta situación genera una profunda crisis espiritual que influirá en toda la narrativa del período.
El regeneracionismo surge como respuesta a esta crisis, buscando soluciones a los "males de la patria". Los jóvenes autores de la Generación del 98 comparten dos obsesiones principales: el tema de España (explorando su alma a través del paisaje y la "intrahistoria" de Unamuno) y el tema existencial (reflexionando sobre el sentido de la vida y las relaciones con Dios).
Miguel de Unamuno revoluciona la novela con su concepto de "nivola", como vemos en Niebla. Su escritura evoluciona de la documentación ("ovípara") a la imaginación pura ("vivípara"). Pío Baroja, el gran novelista del grupo, concibe la novela como un "género proteico" donde lo importante son los episodios y las anécdotas, no la estructura clásica.
💡 Dato clave: Baroja usa un estilo aparentemente "vulgar" pero muy efectivo: frases cortas, párrafos breves y descripciones impresionistas que pintan la realidad con pocas pinceladas.



