El Proceso de Comunicación
Imagínate que cada vez que hablas estás participando en un proceso súper complejo que va mucho más allá de las palabras. La comunicación es exitosa cuando el receptor entiende exactamente lo que el emisor quiere transmitir, y esto se llama intención comunicativa.
El proceso tiene varias fases clave: primero, el emisor tiene un objetivo claro, luego identifica a su destinatario y elige los recursos lingüísticos y no lingüísticos más adecuados. Aquí entra en juego algo importante: la información explícita (lo que dices claramente) y la implícita (lo que das a entender sin decirlo directamente).
Los elementos de la comunicación incluyen el emisor (quien produce el mensaje), el destinatario (a quien va dirigido), el mensaje (la información), el código (el idioma o sistema de signos), el canal (el medio físico) y la situación (el contexto). Cuando algo falla en este proceso, surgen los temidos malentendidos.
¡Ojo! Los ruidos pueden fastidiar tu comunicación (desde el sonido ambiente hasta una mala conexión a internet), pero la redundancia (repetir el contenido de diferentes formas) te ayuda a asegurar que te entiendan.










