La Sociedad Estamental y el Absolutismo
La sociedad del Antiguo Régimen estaba dividida en tres estamentos cerrados que se definían por el nacimiento, no por el mérito. La nobleza y el clero tenían todos los privilegios: no pagaban impuestos, accedían a los mejores cargos y tenían sus propios tribunales.
El tercer estado incluía desde ricos comerciantes hasta campesinos miserables, pero todos tenían algo en común: pagaban impuestos y no tenían privilegios políticos. La burguesía, aunque tenía dinero, estaba harta de no tener poder político.
Políticamente dominaba el absolutismo monárquico. El rey concentraba todos los poderes y se consideraba elegido directamente por Dios. No había controles ni límites a su autoridad, y los súbditos no tenían derechos.
Sin embargo, algunos pensadores comenzaron a cuestionar este sistema. Los filósofos ilustrados como Montesquieu, Voltaire y Rousseau defendían ideas revolucionarias: separación de poderes, tolerancia religiosa y soberanía nacional.
Importante: El despotismo ilustrado intentó reformar el sistema manteniendo el poder absoluto del rey, pero fracasó porque las reformas eran insuficientes.