El Antiguo Régimen y las Monarquías Absolutas
El Antiguo Régimen era básicamente el sistema que dominaba Europa antes de que llegaran las ideas revolucionarias. Imagínate un mundo donde tu posición social dependía completamente de dónde nacieras, no de tu esfuerzo o talento.
Políticamente funcionaba con monarquías absolutas donde el rey tenía todo el poder. Luis XIV de Francia lo resumía perfectamente: "El estado soy yo". Los monarcas creían que su autoridad venía directamente de Dios, así que no tenían que rendir cuentas a nadie.
La excepción más importante fue Inglaterra, que después de sus revoluciones de 1640 y 1688 desarrolló un sistema parlamentario. En 1689 aprobaron el Bill of Rights, que obligaba al rey a someterse al Parlamento. Este modelo inglés sería fundamental para el desarrollo del liberalismo posterior.
¡Dato curioso! Solo tres países europeos escaparon al absolutismo: Holanda, Venecia e Inglaterra. El resto vivía bajo el poder total de sus reyes.











































