El Estallido de la Primera Guerra Carlista
Cuando Fernando VII murió, España se dividió en dos bandos irreconciliables. María Cristina representaba el futuro liberal, apoyada por burgueses, ilustrados y trabajadores urbanos que querían modernizar el país. Por otro lado, Carlos María Isidro defendía el carlismo y el absolutismo, con el respaldo de campesinos y artesanos que temían los cambios.
Los carlistas luchaban por mantener el poder de la Iglesia y defender los fueros como símbolo de las tradiciones. Contaban con el apoyo internacional de Rusia, Prusia y Austria. Los liberales, en cambio, buscaban crear un gobierno constitucional moderno, limitar la influencia religiosa y tenían el respaldo de Francia, Portugal e Inglaterra.
El coronel Zumalacárregui organizó brillantemente las guerrillas carlistas, logrando que País Vasco y Navarra cayeran bajo control de Don Carlos tras la Batalla de Amezcoas.
Dato clave: Zumalacárregui murió durante el asedio de Bilbao en 1835, lo que cambió el rumbo de la guerra a favor de los liberales.




