El Sistema de la Restauración: Un Nuevo Orden Político
¿Te imaginas un sistema donde los partidos políticos se turnaran en el poder como si fuera un juego organizado? Eso es exactamente lo que creó Cánovas del Castillo cuando Alfonso XII volvió al trono en 1874.
La Constitución de 1876 estableció las reglas del juego: el rey compartía el poder con las Cortes, había un Congreso elegido por votación y un Senado designado por el rey. Lo más curioso es que el derecho al voto cambió mucho: en 1878 solo podía votar el 3% de la población (los más ricos), pero en 1890 se aprobó el sufragio universal masculino.
El sistema se basaba en el bipartidismo entre conservadores (Cánovas) y liberales (Sagasta). Funcionaba así: cuando un gobierno se desgastaba, el rey nombraba al partido contrario. Entonces comenzaba el encasillado - una lista de diputados que "debían" salir elegidos - y los caciques locales se encargaban de manipular las elecciones mediante compra de votos o fraude.
💡 Dato clave: Los caciques eran personas influyentes en pueblos y ciudades que controlaban los votos de la gente, convirtiendo las elecciones en puro teatro.
Este sistema dejaba fuera a republicanos, nacionalistas, socialistas y otros grupos políticos, que apenas tenían representación en el Congreso.




































