Crisis de la monarquía borbónica
Carlos IV era un rey débil que dejó el poder en manos de su primer ministro Godoy, y esto fue un desastre total. España estaba quebrada económicamente: guerras constantes, hambrunas, epidemias y la pérdida del comercio con América habían arruinado el país.
La situación se volvió insostenible cuando los grupos privilegiados empezaron a conspirar contra Godoy apoyando al príncipe Fernando. En 1807 se descubrió una conspiración conocida como el proceso de El Escorial, donde Fernando tuvo que pedir perdón a sus padres por tramar contra ellos.
El golpe final llegó con el Tratado de Fontainebleau (1807), que permitía el paso de tropas francesas para invadir Portugal. En febrero de 1808, las tropas de Murat ya ocupaban ciudades españolas. El Motín de Aranjuez (marzo 1808) depuso a Godoy y Carlos IV abdicó en favor de Fernando VII, pero ya era demasiado tarde.
Dato clave: Las abdicaciones de Bayona (mayo 1808) fueron el momento en que tanto Carlos IV como Fernando VII entregaron la corona española a Napoleón, quien se la dio a su hermano José I.











