Tipos de Vivienda Romana
Los romanos tenían diferentes tipos de casas según su clase social y ubicación, cada una perfectamente adaptada a sus necesidades.
La villa urbana era la vivienda de los ricos. Tenía planta rectangular organizada alrededor de un atrio (patio central) con una abertura al cielo (compluvium) y una pequeña piscina (impluvium) que recogía el agua de lluvia. Las habitaciones se distribuían alrededor: triclinium (comedor), cocina, baños...
A partir del siglo II a.C., por influencia griega, se añadía un segundo patio llamado peristilo que funcionaba como jardín porticado. Todo estaba pensado para proteger la intimidad familiar, mirando hacia el interior.
Las insulae eran bloques de pisos de hasta 6 plantas donde vivían las clases populares desde el siglo III d.C. La planta baja tenía tiendas y arriba los apartamentos, que daban a la calle para tener luz natural.
Problema recurrente: Las insulae se construían con materiales baratos (ladrillo y madera), por lo que los incendios eran frecuentísimos.
Las villas rústicas en el campo eran complejas explotaciones agrícolas que combinaban vivienda familiar con bodegas, establos, corrales, graneros y habitaciones para capataces y esclavos. No seguían un modelo fijo, sino que se adaptaban a cada terreno y necesidad.