Los órdenes arquitectónicos: el ABC de la construcción
Los griegos crearon tres órdenes arquitectónicos que se convirtieron en la base de toda la arquitectura occidental. Cada uno tiene su propia personalidad y simbolismo, como si fueran tres formas diferentes de entender la belleza.
El orden dórico es el más austero y masculino. Sus columnas no tienen basa y apoyan directamente sobre el suelo, con capiteles sencillos sin decoración. Es robusto y fuerte, perfecto para templos como el Partenón. El friso dórico se caracteriza por alternar triglifos (rectángulos con canales verticales) y metopas (espacios cuadrados decorados).
El orden jónico es más elegante y femenino, con columnas que sí tienen basa y capiteles decorados con volutas que recuerdan a un peinado femenino. El orden corintio, el más tardío, se distingue por sus capiteles decorados con hojas de acanto estilizadas, siendo el más ornamentado de los tres.
Los templos podían ser próstilo (un solo pórtico), anfipróstilo (dos pórticos), períptero (rodeado de columnas) o pseudoperíptero (columnas aparentemente rodeando pero pegadas al muro). También existían los tholos, templos circulares muy especiales.
Tip de estudio: Recuerda que dórico = masculino y simple, jónico = femenino con volutas, corintio = hojas de acanto. ¡Así no los confundirás nunca!