La convocatoria de las Cortes de Cádiz
La Guerra de Independencia creó el caos perfecto para que diferentes grupos políticos intentaran hacerse con el poder. Mientras José I Bonaparte trataba de imponer el Estatuto de Bayona, la resistencia española se organizaba de forma completamente diferente.
La Junta Central Suprema, presidida por duques, decidió hacer una consulta al país tras las derrotas militares. Esta consulta responsabilizó a Carlos IV del desastre y llevó a la convocatoria de unas Cortes revolucionarias.
En septiembre de 1810, 300 diputados se reunieron en Cádiz (la única ciudad que resistía el asedio francés con ayuda británica). Los liberales consiguieron que fueran unicamerales y establecieron la soberanía nacional y la división de poderes, aunque reconocían a Fernando VII como rey.
¡Dato curioso! Cádiz fue elegida porque era la única ciudad española que los franceses no habían conseguido conquistar gracias al apoyo de la flota británica.




