El Sistema del Antiguo Régimen
Imagínate vivir en una época donde tu futuro dependía completamente de la familia en la que nacieras. Así funcionaba el Antiguo Régimen, un sistema que combinaba una economía agraria, una sociedad dividida en clases rígidas y monarquías con poder absoluto.
La economía se basaba en el señorío, donde los nobles controlaban las tierras. Había dos tipos: el territorial (donde cobraban rentas a los campesinos) y el jurisdiccional (donde además tenían poder judicial). Los señores disfrutaban de privilegios como cobrar tributos especiales y monopolizar servicios básicos.
En las ciudades, los gremios controlaban la producción artesanal. Eran como sindicatos medievales que regulaban oficios específicos, pero limitaban la producción a pequeños talleres familiares. Este sistema impedía el crecimiento industrial masivo.
¡Dato curioso! Los gremios eran tan estrictos que decidían hasta el precio de los productos y quién podía ejercer cada oficio.
La sociedad estamental dividía a las personas en tres grupos desde el nacimiento: nobleza y clero (privilegiados) versus el pueblo llano (sin privilegios). Cambiar de estamento era prácticamente imposible, aunque la burguesía comenzaba a ganar poder económico.




