Guerra de la Independencia: El Conflicto que Cambió España
¿Te imaginas que un país extranjero invadiera España hoy en día? Eso es exactamente lo que pasó en 1808 cuando Napoleón decidió conquistar la península ibérica.
Este conflicto tiene tres características únicas. Primero, es una guerra internacional donde Francia invade España y Portugal, mientras Inglaterra ayuda a los peninsulares. Segundo, es una guerra civil entre españoles: los afrancesados (que apoyan a Francia) contra los patriotas (que defienden a Fernando VII). Tercero, provoca un vacío de poder que llenan las Juntas Locales y después la Junta Suprema Central.
Los afrancesados veían en Napoleón la oportunidad de modernizar España con las ideas de la Revolución Francesa. Los patriotas, más diversos, incluían desde nobles y clero (que querían el absolutismo) hasta liberales (que buscaban reformas constitucionales).
Dato curioso: El famoso cuadro "Los fusilamientos del 3 de mayo" de Goya refleja la brutal represión francesa tras el levantamiento popular del 2 de mayo de 1808 en Madrid.
Las causas del conflicto se remontan a los Pactos de Familia con Francia, los problemas económicos por las guerras anteriores, la oposición política a Godoy y la crisis dinástica de 1808. Cuando Carlos IV y Fernando VII abdicaron en Bayona, Napoleón puso a su hermano José como rey de España, lo que desató la sublevación popular.










