La subordinación: conceptos básicos
La gramática griega organiza las oraciones subordinadas en tres grupos según su función: las que actúan como adjetivos (subordinadas de relativo), las que funcionan como sustantivos (subordinadas sustantivas), y las que trabajan como adverbios (subordinadas adverbiales).
Las subordinadas de relativo son como los adjetivos de toda la vida, pero en forma de oración completa. Se conectan con la oración principal mediante el pronombre relativo ὅς, ἤ, ὅ (que, quien), que se declina como los adjetivos normales del tipo ἀγαθός.
Lo crucial aquí es entender la concordancia: el pronombre relativo debe coincidir en género y número con su antecedente, pero su caso depende de la función que desempeñe en su propia oración. Por ejemplo, en "ὁ παῖς ὃν σὺ βλέπεις" (el niño que ves), el relativo va en acusativo porque es complemento directo.
¡Ojo con esto! A veces el caso del relativo se "atrae" hacia el caso de su antecedente, especialmente si está en dativo o genitivo. Es una excepción que suele aparecer en los exámenes.







