El Ciclo de Wilson: La Danza de los Continentes
¿Te has preguntado alguna vez cómo los continentes pueden moverse como piezas de un rompecabezas gigante? El ciclo de Wilson te da la respuesta perfecta. Este proceso geológico explica cómo los supercontinentes se forman, se rompen y vuelven a juntarse en un ciclo que dura cientos de millones de años.
Todo empieza cuando el calor se acumula bajo un continente, como una olla a presión. Esta energía crea un rift o grieta que literalmente parte el continente en pedazos. Es como cuando rompes una galleta: primero aparece una pequeña fisura que se va haciendo más grande.
Después viene la fase de extensión del fondo océánico, donde los continentes se alejan cada vez más y se forma un nuevo océano entre ellos. Pero la historia no acaba ahí: con el tiempo se forman zonas de subducción que hacen que los continentes vuelvan a acercarse.
El gran final llega con la colisión continental, donde los continentes chocan y forman enormes cordilleras de plegamiento y un nuevo supercontinente. ¡Y entonces el ciclo vuelve a empezar!
💡 Dato curioso: El supercontinente Pangea se formó por este proceso hace unos 300 millones de años, ¡y los científicos predicen que se formará otro supercontinente en el futuro!