De la Revolución Gloriosa al Fracaso de Amadeo I
La Revolución de 1868, conocida como "La Gloriosa", cambió España para siempre. Los generales Prim, Serrano y el almirante Topete derrocaron a Isabel II, marcando el fin del dominio militar y el triunfo de la sociedad civil.
Tras el exilio de la reina, Serrano formó un gobierno provisional que redactó la Constitución de 1869. Esta carta magna estableció una monarquía constitucional con soberanía popular, división de poderes y sufragio universal masculino. También garantizó libertades fundamentales como la religiosa, de reunión, y abolió la pena de muerte.
El problema era evidente: tenían una monarquía pero no un rey. Después de mucho buscar, las Cortes eligieron a Amadeo de Saboya en 1870. Sin embargo, su llegada coincidió con la muerte de Prim, su principal valedor político.
💡 Recuerda: Amadeo I reinó solo dos años sin apoyo político real, lo que le llevó a abdicar por la constante inestabilidad.































