Tipos de Unidades Morfoestructurales
El territorio español se caracteriza por cuatro grandes tipos de unidades morfoestructurales, cada una con características propias:
Los zócalos son llanuras o mesetas formadas en la era primaria, compuestos por materiales paleozoicos que han sufrido arrasamiento. Pueden encontrarse sin presión (penillanuras) o con presión (horst o graben). Estos constituyen la base de muchos paisajes peninsulares.
Los macizos antiguos son formaciones montañosas de la era terciaria que se originaron a partir de bloques de zócalo. Compuestos por materiales paleozoicos, presentan lomas y cumbres características que podemos identificar en diversos puntos de la península.
💡 ¿Sabías que? Los macizos antiguos y los zócalos comparten su origen paleozoico, pero se diferencian en que los macizos han sido elevados posteriormente, mientras que los zócalos permanecen relativamente planos.
Las cordilleras de plegamiento son elevaciones montañosas formadas en la era terciaria. Se originaron por el plegamiento de sedimentos depositados durante el Mesozoico, principalmente materiales calizos. Presentan pendientes acusadas y se dividen en:
- Cordilleras intermedias: formadas por materiales depositados en rebordes, con estructura sajónica mixta
- Cordilleras alpinas: con materiales depositados en fosas y estructuras de anticlinales y sinclinales
Las cuencas sedimentarias son zonas hundidas de la era terciaria, formadas por sedimentos arcillosos y calizos sin orogénesis (formación de montañas). Se clasifican en:
- Cuencas de zócalo: formadas por hundimiento del zócalo durante la orogénesis alpina
- Depresiones prealpinas: situadas a los pies de las cordilleras, originadas por distensión frente a las cordilleras



