El Terciario y Cuaternario: los últimos retoques
Durante el Terciario, la orogénesis alpina no solo creó nuevas montañas, sino que transformó por completo la Meseta Central. Los materiales rígidos del zócalo se fracturaron, levantando bloques que formaron el macizo Galaico, la cordillera Cantábrica occidental, el Sistema Central y los montes de Toledo.
En el este de la Meseta, los sedimentos marinos se plegaron creando la cordillera Cantábrica oriental y el Sistema Ibérico. Mientras tanto, se formó Sierra Morena en el borde sur, completando el marco montañoso de la Meseta.
El Cuaternario trajo el glaciarismo a las montañas más altas. Aunque España está más al sur que otras zonas europeas, los glaciares afectaron a los Pirineos, cordillera Cantábrica, Sistema Central, Sierra Nevada y otras cumbres altas.
Los glaciares de circo (forma circular) fueron los más comunes, mientras que los glaciares de valle alcanzaron su mayor desarrollo en los Pirineos. Su acción erosiva creó valles en forma de U y depositó morrenas frontales. También se formaron las terrazas fluviales que ves junto a muchos ríos españoles.
Visualízalo: Los glaciares fueron como gigantescas excavadoras naturales que tallaron nuestras montañas más altas, dejando huellas que aún podemos ver hoy.