Unidades Morfoestructurales de España
El relieve peninsular está formado por cinco unidades morfoestructurales principales que explican por qué tenemos paisajes tan variados. Cada una tiene características únicas según su edad y los procesos que las formaron.
Los zócalos son llanuras o mesetas muy antiguas de la era primaria, formadas por materiales paleozoicos que han sido arrasados por la erosión. Cuando no hay presión se mantienen estables, pero si hay presión pueden formar fosas (graben) o bloques elevados (horst).
Los macizos antiguos son montañas rejuvenecidas de la era terciaria que surgieron cuando bloques del zócalo se fracturaron y elevaron. Están formados por materiales paleozoicos y presentan sierras y cumbres características de la Península.
Las cordilleras de plegamiento se dividen en intermedias y alpinas. Las intermedias se formaron por materiales depositados en los rebordes durante la orogénesis alpina, mientras que las alpinas surgieron de materiales depositados en fosas con estructuras de anticlinales y sinclinales más complejas.
Dato clave: Las cuencas sedimentarias son zonas hundidas de la era terciaria rellenas de sedimentos arcillosos y calizos que no sufrieron orogénesis.



