Causas y Fases de la Revolución Francesa
La Revolución Francesa estalló por una combinación de factores interconectados. En lo económico, Francia atravesaba una grave crisis financiera con subida de precios y un enorme déficit estatal que ahogaba al país. Socialmente, existía una fuerte tensión: los privilegiados se oponían a las reformas fiscales mientras la burguesía aspiraba a acceder al poder político que su creciente poder económico merecía.
Las ideas de la Ilustración y el ejemplo de la Independencia de Estados Unidos sirvieron como catalizadores ideológicos que inspiraron el cambio. Las clases populares, aunque no dirigieron el movimiento, aportaron la fuerza necesaria para derribar el viejo sistema.
La revolución avanzó por etapas: comenzó con la formación de la Asamblea Nacional, continuó con la Asamblea Constituyente que estableció una monarquía constitucional, pasó por el periodo de Terror como mecanismo de defensa revolucionaria, y finalizó con el Directorio que llevó a Napoleón al poder.
💡 La Revolución Francesa no fue solo un acontecimiento francés, sino que sus ideas se extendieron como la pólvora por Europa y llegaron hasta Iberoamérica, sentando las bases del liberalismo moderno.



