Agricultura tradicional vs moderna y paisajes españoles
La globalización divide la agricultura en dos mundos. La agricultura tradicional se basa en autoconsumo sin excedentes comerciales, mientras que la agricultura moderna requiere grandes inversiones tecnológicas pero tiene altos rendimientos para mercados globales.
Las técnicas modernas incluyen enarenado (arena protectora), cultivos hidropónicos (sobre agua), cultivos bajo plásticos (efecto invernadero), acolchado (protección con plástico) y biotecnología (manipulación genética para crear transgénicos resistentes).
España tiene tres grandes paisajes agrarios. Los paisajes atlánticos de la España húmeda se caracterizan por clima moderado y lluvioso que hace innecesario el regadío. Predominan minifundios con policultivo intenso (forrajes, maíz, judías, frutales) en explotaciones familiares con hábitat disperso.
Truco para recordar: España húmeda = minifundios + policultivo + sin regadío, España seca = más variado según la zona.
Los paisajes volcánicos canarios tienen agricultura de exportación con técnicas muy avanzadas como enarenados y regadíos complejos. Se cultiva plátano, patata y ganadería caprina, con policultivo en terrazas montañosas.