Ideologías obreras e internacionalismo
El movimiento obrero se apoyó en dos grandes corrientes ideológicas. El marxismo, fundado por Marx y Engels, sostenía que la historia es una lucha de clases entre opresores (burguesía) y oprimidos (proletariado). Proponían una revolución para derrocar el capitalismo y crear una sociedad comunista sin clases ni propiedad privada.
El anarquismo, desarrollado por Proudhon y Bakunin, defendía la libertad individual y rechazaba toda autoridad, especialmente el Estado. Proponían sustituirlo por asociaciones voluntarias, colectivizar la propiedad y usar la acción sindical directa como vía de cambio.
Para coordinar la lucha obrera internacionalmente, se creó la I Internacional en 1864 en Londres. Aunque tuvo gran apoyo en países como Francia, España e Italia, se disolvió en 1876 por los conflictos entre marxistas y anarquistas.
La II Internacional, fundada en 1889, estableció símbolos como el himno de la Internacional y el 1 de mayo como Día del Trabajo. A pesar de sus divisiones internas, el movimiento obrero consiguió importantes mejoras: reducción de la jornada laboral, derecho al voto y mejores condiciones de trabajo.
🌍 Curiosidad: El lema "Proletarios de todos los países, uníos" del Manifiesto Comunista refleja perfectamente el espíritu internacionalista del movimiento obrero, que consideraba que los trabajadores de diferentes naciones compartían los mismos problemas y debían luchar juntos.