La Crisis del Antiguo Régimen y sus Transformaciones Sociales
La crisis del antiguo régimen siglo XVIII marcó un punto de inflexión fundamental en la historia europea. El sistema económico, social y político heredado del feudalismo medieval comenzó a desmoronarse, dando paso a profundas transformaciones que cambiarían el curso de la historia.
Las desigualdades de la sociedad estamental caracterizaban este período. La sociedad se dividía en tres estamentos claramente diferenciados: el clero y la nobleza, que gozaban de privilegios especiales, y el Tercer Estado, que incluía a campesinos, artesanos y burgueses. Esta estructura social rígida generaba tensiones crecientes, especialmente entre una burguesía cada vez más próspera y los estamentos privilegiados que mantenían el control político.
La monarquía absoluta y poder divino constituía el sistema de gobierno predominante. Los monarcas concentraban todos los poderes del Estado, justificando su autoridad en el derecho divino. Este sistema político centralizado se manifestaba en el control total sobre la administración, la justicia, el ejército y la política exterior.
Definición: El Antiguo Régimen era un sistema sociopolítico caracterizado por el absolutismo monárquico, la sociedad estamental y una economía predominantemente agraria y señorial.











