La Guerra de la Independencia y las Cortes de Cádiz
El 2 de mayo de 1808 el pueblo de Madrid dijo "hasta aquí hemos llegado" y se levantó en armas contra los franceses. Este fue el pistoletazo de salida de la Guerra de la Independencia (1808-1813), una guerra que cambió España para siempre.
Los españoles se las apañaron para plantar cara al mejor ejército de Europa usando guerrillas - grupos pequeños que atacaban por sorpresa y desaparecían. Era David contra Goliat, pero funcionó. Las ciudades resistían los asedios franceses como auténticas fortalezas, y cuando Napoleón tuvo que mandar tropas a Rusia en 1812, los españoles (con ayuda inglesa) empezaron a ganar batallas importantes.
Mientras tanto, en Cádiz (la única ciudad libre de franceses) se reunieron las Cortes en 1810. Allí los liberales aprovecharon para hacer una revolución política increíble: eliminaron los señoríos, abolieron los gremios y, lo más importante, redactaron la Constitución de 1812.
Esta Constitución, conocida como "La Pepa" (se aprobó el 19 de marzo, San José), fue revolucionaria. Establecía que el poder venía del pueblo (soberanía nacional), dividía los poderes, daba el voto a todos los hombres y reconocía derechos individuales. Era tan moderna que sirvió de modelo para otros países.
¡Increíble pero cierto! La Constitución de 1812 fue una de las más avanzadas del mundo en su época, incluso más que muchas europeas.