El Antiguo Régimen: Un mundo de reyes todopoderosos
Imagínate vivir en una época donde tu posición social se decidía al nacer y no podías cambiarla jamás. Eso era el Antiguo Régimen, un sistema que dominó Europa desde el siglo XVI hasta finales del XVIII.
Este mundo tenía cuatro pilares fundamentales que lo sostenían. Políticamente, los reyes absolutos controlaban todo el poder sin límites. Socialmente, existía una sociedad estamental donde nobles y clero tenían privilegios por nacimiento, mientras el 98% restante pagaba todos los impuestos.
En lo económico, todo giraba en torno a la agricultura tradicional y arcaica. No había industria moderna, solo talleres artesanales controlados por gremios. Y culturalmente, la Iglesia dirigía el pensamiento para mantener el orden establecido.
¡Dato curioso! Los reyes creían que su poder venía directamente de Dios. Por eso se consideraban intocables y podían hacer lo que quisieran sin rendir cuentas a nadie.








