El Antiguo Régimen: Un mundo de privilegios y desigualdades
Imagínate vivir en una época donde nacer en la familia "correcta" lo decidía todo en tu vida. Los revolucionarios franceses llamaron Antiguo Régimen a este sistema que existía antes de 1789, y tenían buenas razones para querer cambiarlo.
Este período se caracterizaba por cuatro pilares fundamentales: un sistema político absolutista donde el rey tenía poder total, una economía agraria basada en la agricultura, una sociedad estamental súper rígida, y una religión que controlaba prácticamente todos los aspectos de la vida cotidiana.
La diferencia más brutal era entre privilegiados y no privilegiados. Si nacías noble o religioso, tenías la vida resuelta: nada de impuestos, nada de trabajo obligatorio, y todas las tierras y cargos importantes eran tuyos.
💡 Dato curioso: En el Antiguo Régimen, aproximadamente el 2% de la población (nobleza y clero) controlaba casi toda la riqueza, mientras que el 98% restante cargaba con todos los impuestos y el trabajo.
La sociedad estamental funcionaba como una pirámide inflexible. En la cima estaban la nobleza (desde el rey hasta los nobles menores) y el clero (desde el Papa hasta los curas de pueblo). En la base, el pueblo llano incluía desde burgueses con dinero hasta mendigos sin nada, pero todos con las mismas obligaciones: pagar, trabajar y obedecer.