Contexto histórico y la Metafísica platónica
Platón era de familia aristocrática y fue alumne de Sócrates. Inicialmente quería dedicarse a la política, pero se desilusionó cuando llegaron al poder los 30 tiranos tras la derrota de Atenas ante Esparta.
La gran aportación de Platón es su dualismo ontológico: dividió la realidad en dos mundos completamente diferentes. El mundo inteligible es perfecto, eterno e inmutable, donde existen las ideas puras. El mundo sensible es imperfecto, temporal y cambiante, donde vivimos nosotros.
En el mundo inteligible no hay cosas físicas, sino ideas jerarquizadas: desde las ideas de objetos cotidianos hasta las ideas matemáticas, los valores como la justicia, y en la cima, la Idea del Bien. Las cosas que vemos son solo copias imperfectas de estas ideas perfectas.
¡Ojo! El Mito de la Caverna ilustra perfectamente esta teoría. Los prisioneros encadenados solo ven sombras proyectadas en la pared, creyendo que esa es toda la realidad, cuando en realidad existe un mundo mucho más amplio fuera de la caverna.




