Sócrates: El Maestro de las Preguntas
Frente a los sofistas apareció Sócrates, un filósofo que cambió la historia con una idea simple pero poderosa: existe una verdad objetiva y podemos encontrarla haciendo las preguntas correctas. A diferencia de los sofistas, él no cobraba por enseñar ni buscaba ganar debates.
Su método socrático o mayéutica consistía en hacer preguntas incómodas hasta que sus interlocutores se dieran cuenta de que no sabían tanto como creían. Por ejemplo, si alguien decía "la justicia es devolver lo prestado", Sócrates preguntaba: "¿entonces si alguien te presta un arma y luego enloquece, debes devolvérsela?".
Su frase más famosa, "Solo sé que no sé nada", no era modestia falsa. Sócrates creía genuinamente que reconocer nuestra ignorancia es el primer paso para aprender. Mientras otros presumían de sabiduría, él admitía sus limitaciones y seguía preguntando.
Dato impactante: Sócrates nunca escribió nada. Todo lo que sabemos de él viene de su discípulo Platón, que inmortalizó sus diálogos.
En 399 a.C., Atenas lo condenó a muerte por "corromper a la juventud" y "no creer en los dioses de la ciudad". Aceptó beber cicuta (veneno) en lugar de exiliarse, convirtiendo su muerte en el ejemplo supremo de coherencia filosófica.