Del mito al logos: los primeros filósofos
¿Alguna vez te has preguntado cómo pasamos de explicar el mundo a través de historias de dioses a buscar respuestas científicas? Todo comenzó en el siglo VI a.C. en Grecia, con lo que conocemos como "el paso del mito al logos".
Antes de la filosofía, los griegos explicaban los fenómenos naturales mediante mitos, narraciones fantásticas protagonizadas por seres sobrenaturales. Por ejemplo, el mito de Perséfone explicaba las estaciones: cuando estaba con su madre Deméter, llegaba la primavera; cuando descendía con Hades, llegaba el invierno. Estas historias transmitían conocimiento pero no podían ser cuestionadas.
La filosofía surge como un intento de explicar el mundo mediante la razón (logos), buscando causas naturales para los fenómenos. Los filósofos comenzaron a observar la naturaleza (physis) y, aunque veían cambio y pluralidad (apariencias), buscaban algo permanente y único (esencia) bajo esa superficie.
Los primeros filósofos pertenecieron a la Escuela de Mileto. Buscaban el arjé, el principio material del que surgen todas las cosas. Tales propuso que era el agua, Anaximandro el ápeiron (lo ilimitado) y Anaxímenes el aire. Aunque sus respuestas no fueron acertadas, su enfoque representó una revolución: buscaban causas naturales en vez de sobrenaturales.
💡 Aunque los filósofos presocráticos no acertaron en sus teorías específicas, su verdadero logro fue cambiar la forma de pensar: comenzaron a usar la razón crítica para investigar la naturaleza, un método que sentaría las bases para toda la ciencia posterior.
Mientras tanto, en el sur de Italia, los pitagóricos proponían que el principio fundamental era formal, no material: los números. Descubrieron que la música tenía base matemática y extendieron esta idea al cosmos entero, creyendo que "las cosas son números".









