El contexto histórico: España en crisis total
Imagínate España a finales del siglo XIX: un país completamente roto. El Desastre del 98 (la pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas) fue solo la guinda del pastel de una crisis que venía de lejos.
El país vivía atrapado en un sistema político corrupto llamado turnismo, donde conservadores y liberales se alternaban en el poder sin que importaran los votos. Mientras tanto, la sociedad estaba dividida entre una burguesía acomodada y un pueblo que empezaba a organizarse en movimientos socialistas y anarquistas.
Esta situación explosiva creó el caldo de cultivo perfecto para que surgieran dos corrientes literarias revolucionarias: el Modernismo y la Generación del 98. Ambas compartían algo fundamental: la rebeldía total contra la realidad que les tocó vivir.
💡 Dato clave: El turnismo era tan falso que los resultados electorales se decidían antes de las votaciones. ¡Menuda democracia!












































