El Sintagma Adjetival
Imagínate que tienes que describir algo con precisión: ahí es donde brillan los sintagmas adjetivales. Cuando el núcleo es un adjetivo, tienes un SAdj que puede ser súper simple ("Se marchó enfadada") o más complejo ("Se marchó muy enfadada con su primo").
Estos sintagmas son como camaleones lingüísticos. Pueden funcionar como complemento del nombre dentro de un SN ("los chicos morenos") o predicarse de un sujeto como atributos ("Los chicos estaban morenos") o complementos predicativos ("volvieron morenos").
El núcleo del SAdj es normalmente un adjetivo, pero también puede ser una locución adjetival como "hasta el gorro". Lo genial es que este núcleo decide qué complementos y modificadores pueden acompañarlo.
Recuerda: Un SAdj puede ser tan simple como una palabra o tan complejo como necesites para expresar tu idea.









