Características generales y clasificación de los glúcidos
¿Sabías que cuando comes una manzana o un trozo de pan estás consumiendo diferentes tipos de glúcidos? Estas moléculas orgánicas están formadas por carbono, hidrógeno y oxígeno, y químicamente son polialcoholes con un grupo carbonilo (aldehído o cetona).
Los glúcidos tienen tres funciones principales en los seres vivos. La función energética es la más conocida: glucosa, sacarosa, glucógeno y almidón te proporcionan la energía que necesitas para estudiar, hacer deporte o simplemente vivir. También tienen función estructural, como la celulosa que da rigidez a las plantas o la quitina del caparazón de los cangrejos.
Por último, algunos glúcidos forman parte de los ácidos nucleicos (ADN y ARN), como la ribosa y la desoxirribosa. Según su complejidad, se clasifican en monosacáridos (los más simples), oligosacáridos (de 2 a 9 unidades) y polisacáridos (más de 9 unidades).
Truco para recordar: Piensa en los glúcidos como piezas de Lego. Los monosacáridos son las piezas básicas, y al unirlas puedes crear estructuras más complejas.









