Estructura básica de los ácidos nucleicos
Imagínate los ácidos nucleicos como collares gigantes hechos de cuentas muy especiales llamadas nucleótidos. Cada nucleótido tiene tres partes fundamentales que necesitas conocer.
El ácido fosfórico actúa como el pegamento que une las cuentas del collar y es lo que les da el carácter ácido. La pentosa es el azúcar que determina si estamos hablando de ADN (con desoxirribosa) o ARN (con ribosa).
Las bases nitrogenadas son la parte más interesante: adenina (A) y guanina (G) son las púricas, mientras que citosina (C), timina (T) y uracilo (U) son las pirimidínicas. Aquí viene un truco: la timina solo aparece en el ADN, y el uracilo solo en el ARN.
Los nucleósidos se forman cuando el azúcar se une a una base nitrogenada mediante un enlace N-glucosídico. Cuando a este nucleósido le añades el fosfato, ¡ya tienes un nucleótido completo!
💡 Dato curioso: Los nucleótidos no solo forman ácidos nucleicos, también funcionan como monedas energéticas en tu cuerpo (como el ATP).






