Capas Composicionales y Dinámicas
La Tierra se puede dividir de dos formas: según su composición química (corteza, manto, núcleo) o según su comportamiento mecánico (litosfera, astenosfera, mesosfera, endosfera).
La corteza tiene dos tipos muy diferentes: la continental (gruesa, ligera, antigua hasta 4.000 millones de años) y la oceánica (delgada, densa, joven hasta 180 millones de años). Es como comparar un corcho con una piedra flotando en agua.
El manto está formado principalmente por peridotitas (rocas ricas en hierro y magnesio). Se divide en superior, zona de transición y manto inferior, donde los minerales cambian su estructura para adaptarse a la presión creciente.
💡 Curiosidad: El núcleo interno no existía al principio del planeta, se formó gradualmente por cristalización del hierro y sigue creciendo lentamente.
Las capas dinámicas se definen por cómo se comportan mecánicamente. La litosfera es rígida y se mueve como placas sobre la astenosfera, que tiene comportamiento plástico al estar cerca de su punto de fusión. La mesosfera genera corrientes de convección, mientras que la endosfera (núcleo) genera nuestro campo magnético.