La información genética y los ácidos nucleicos
Tu cuerpo es como una fábrica súper avanzada que funciona gracias a las instrucciones genéticas almacenadas en tus cromosomas. Estos cromosomas contienen ácidos nucleicos que son las moléculas encargadas de guardar toda tu información genética.
Los genes son como recetas específicas dentro de ese gran libro de cocina que es tu ADN. Cada gen lleva la información necesaria para que se manifieste una característica particular, desde el color de tus ojos hasta tu capacidad para digerir la lactosa.
El ADN es la molécula estrella que controla la aparición de tus características a través de la síntesis de proteínas. Lo genial es que puede hacer copias exactas de sí mismo para transmitir la información a las células hijas cuando se dividen.
Estructura del ADN: Imagínate una escalera de caracol gigante formada por dos cadenas de nucleótidos. Cada nucleótido tiene tres partes: un azúcar (desoxirribosa), un grupo fosfato y una base nitrogenada (A, T, C o G). Las bases se emparejan siempre igual: A con T y C con G.
¡Dato curioso! Si estiraras todo el ADN de una sola célula humana, mediría unos 2 metros de longitud, pero está tan bien empaquetado que cabe en un núcleo microscópico.
El ARN es como el hermano menor del ADN, pero con personalidad propia. Es de cadena simple y usa ribosa en lugar de desoxirribosa. Además, en lugar de timina (T) tiene uracilo (U). Hay tres tipos principales: ARN mensajero (lleva mensajes del ADN), ARN ribosómico (forma parte de los ribosomas) y ARN transferente (transporta aminoácidos).































