Clasificación Fundamental de las Plantas
Las Clasificación de las plantas se divide en dos grandes grupos principales: briófitas y cormófitas. Las briofitas: ejemplos más comunes son los musgos y las hepáticas, que son plantas terrestres de organización sencilla que habitan en lugares húmedos. Estas plantas carecen de vasos conductores y se caracterizan por tener una estructura corporal formada por caulidios, filidios (responsables de la fotosíntesis) y rizoides que absorben agua y las adhieren al sustrato.
Las plantas pteridofitas representan el siguiente nivel evolutivo. Están mejor adaptadas al medio terrestre y presentan una estructura más compleja con raíces, tallos y hojas verdaderas. Los ejemplos más representativos son los equisetos, con sus características hojas puntiagudas y verticiladas, y los helechos, que constituyen el grupo más numeroso. Una característica distintiva es que se reproducen mediante esporas y carecen de flores, semillas y frutos.
Definición: Las briófitas son plantas no vasculares que dependen de la humedad ambiental para su reproducción y desarrollo, mientras que las pteridofitas son las primeras plantas vasculares que aparecieron en la evolución.
Las espermatofitas representan el grupo más evolucionado, caracterizándose por la presencia de semillas. Estas semillas poseen cubiertas resistentes y sustancias nutritivas que facilitan la dispersión y el establecimiento de nuevos individuos. Este grupo se divide en gimnospermas y angiospermas, siendo estas últimas las plantas con flores más abundantes en la actualidad.



































