De Células a Moléculas: Construyendo la Vida
Aunque no puedas verlas sin microscopio, estás formado por millones de células - las unidades más pequeñas con vida propia. Estas células pueden nutrirse, relacionarse y reproducirse, y están rodeadas por una membrana que protege su interior.
Pero aquí viene lo fascinante: las células están hechas de moléculas, que son aún más pequeñas. Una biomolécula es simplemente una molécula que forma parte de un ser vivo, aunque ella misma no esté viva. El agua de tu sangre, por ejemplo, es idéntica al agua de un río.
Todo se construye a partir de átomos, las piezas fundamentales de la materia. Son tan diminutos que en una sola gota de agua hay unos 3 × 10²¹ átomos. ¡Es un número tan grande que es difícil de imaginar!
💡 Dato curioso: Una célula mide unas pocas micras (milésimas de milímetro), pero las moléculas son 100 veces más pequeñas, y los átomos son 100 veces más pequeños que las moléculas.
Las biomoléculas se dividen en dos grandes grupos: inorgánicas (como el agua y las sales, que también existen fuera de los seres vivos) y orgánicas (exclusivas de los seres vivos y formadas por cadenas de carbono e hidrógeno).



