El Antiguo Régimen: Un Mundo de Desigualdades
Imagínate vivir en una época donde el 95% de las personas trabajaba en el campo solo para sobrevivir. El Antiguo Régimen del siglo XVIII era exactamente así: una economía agraria donde la mayoría de gente practicaba una agricultura de subsistencia. Cuando las cosechas fallaban, la gente literalmente moría de hambre.
La sociedad estamental dividía a las personas en dos grupos súper diferentes. Los privilegiados (nobleza y clero) no pagaban impuestos y vivían de lujo con las rentas de sus tierras. Mientras tanto, el Estado llano incluía desde la burguesía (que tenía dinero pero no poder político) hasta los campesinos, que formaban la mayoría aplastante de la población.
El poder estaba completamente en manos del rey a través del absolutismo monárquico. Sin parlamentos, sin votaciones, sin límites: el monarca decidía todo. Aunque parezca un sistema terrible, el siglo XVIII también vio crecimiento económico gracias al aumento de población y el desarrollo del comercio.
¡Dato curioso! La burguesía se estaba haciendo cada vez más rica, pero seguía sin poder político. Esta frustración será clave para entender las revoluciones que vendrán después.





