Los cambios físicos y químicos
Imagínate que partes una hoja de papel por la mitad. ¿Sigue siendo papel? ¡Por supuesto! Esto es un cambio físico. El papel no se ha convertido en otra cosa, simplemente cambió su forma o tamaño.
Los cambios físicos no modifican la composición de las sustancias. Cuando hierves agua, congelas un helado o pintas una pared, la sustancia sigue siendo la misma. Lo genial es que generalmente puedes revertir estos cambios.
En cambio, cuando quemas un papel, ya no puedes recuperarlo. Esto es un cambio químico porque se forman sustancias completamente nuevas. La digestión de tu bocadillo del recreo, la oxidación del hierro o la fotosíntesis de las plantas son ejemplos perfectos.
Las reacciones químicas se escriben con ecuaciones. Por ejemplo: A + B → C + D, donde A y B son los reactivos (lo que tienes al principio) y C y D son los productos (lo que obtienes al final).
💡 Truco para recordar: Si puedes "deshacerlo" fácilmente, es físico. Si no puedes, es químico.




























