Fundamentos del Enlace Químico
¿Te has preguntado por qué los átomos se unen entre sí? La respuesta es simple: buscan estabilidad energética. Cuando los átomos se enlazan, liberan energía y alcanzan configuraciones más estables, normalmente siguiendo la regla del octeto.
Existen tres tipos principales de enlaces químicos. El enlace iónico se forma entre metales y no metales, donde uno cede electrones (se convierte en catión +) y el otro los gana (se convierte en anión -). Estos iones se atraen por fuerzas electrostáticas.
Las características del enlace iónico son fáciles de recordar: alta diferencia de electronegatividad (>1,7), forman sólidos cristalinos con puntos de fusión elevados, se disuelven bien en agua y conducen electricidad cuando están disueltos.
¡Truco de estudio! Piensa en la sal de cocina (NaCl): es iónica, se disuelve en agua y conduce electricidad, por eso no debes meter un aparato eléctrico en agua salada.
El enlace covalente funciona diferente: los no metales comparten electrones en lugar de transferirlos. Puede ser simple (1 par compartido como H₂), doble (2 pares como O₂) o triple (3 pares como N₂). También existe el enlace coordinado, donde un átomo aporta ambos electrones del par.



