El Carlismo y el Inicio del Estado Liberal
España se dividió en dos bandos totalmente opuestos cuando murió Fernando VII. Los carlistas apoyaban a Carlos María Isidro y defendían el absolutismo, la religión católica y los fueros del norte. Su lema era "Dios, patria y rey" y los respaldaba la nobleza rural tradicional.
Por otro lado, los isabelinos defendían a Isabel II como reina legítima y apostaban por el liberalismo. Tenían el apoyo de las clases urbanas y la burguesía, que querían modernizar el país.
La Primera Guerra Carlista fue brutal pero decisiva. Terminó con el Convenio de Vergara en 1839, donde Espartero logró integrar a los carlistas moderados en el ejército real y mantener los fueros del norte.
¡Ojo al dato! Hubo tres guerras carlistas en total. Los tradicionalistas no se rindieron fácilmente y siguieron luchando durante décadas.







