El Fin del Antiguo Régimen
Imagínate vivir en un mundo donde tu destino dependía de si nacías noble o plebeyo, donde el rey controlaba absolutamente todo y donde la mayoría de la gente trabajaba la tierra sin apenas derechos. Ese era el Antiguo Régimen que dominaba Europa hasta el siglo XVIII.
Todo cambió cuando la burguesía (comerciantes, banqueros, profesionales) se hizo más rica y poderosa, pero seguía sin tener poder político. Estos burgueses leyeron a los ilustrados y dijeron: "¡Esto no puede seguir así!". Querían libertad para comerciar, igualdad ante la ley y participar en el gobierno.
El resultado fue una cadena de revoluciones que se extendió como la pólvora: primero en América, luego en Francia, y después por toda Europa. La revolución atlántica conectó ideas de libertad y democracia a ambos lados del océano.
Dato clave: La burguesía se convirtió en la nueva clase dominante, sustituyendo a la nobleza en el poder político.































