Tipos de Proporcionalidad
¿Sabes que cada vez que calculas cuánto dinero necesitas para comprar más de algo estás usando proporcionalidad? Es más común de lo que piensas y súper fácil de entender.
La proporcionalidad directa es cuando dos cantidades se mueven en la misma dirección. Si una aumenta, la otra también aumenta. Si una disminuye, la otra también baja. Por ejemplo, si compras más chocolatinas, pagas más dinero.
También existe la situación donde no hay proporcionalidad. Esto pasa cuando las cantidades no siguen ningún patrón claro: una puede aumentar mientras la otra hace lo que le da la gana.
Truco: Para detectar si hay proporcionalidad directa, divide los valores de arriba entre los de abajo. Si siempre sale el mismo número, ¡bingo! Hay proporcionalidad.


