Introducción a los números complejos
Los matemáticos se encontraron con un problema: ecuaciones como x²+1=0 no tenían solución con números reales. Cardano fue el primero en trabajar con raíces cuadradas de números negativos, pero los consideraba "ficticios".
Euler introdujo la unidad imaginaria i=√ en el siglo XVII para solucionar este lío. Finalmente, Gauss y Hamilton definieron formalmente los números complejos como parejas de números reales con propiedades específicas.
Un número complejo tiene la forma z=a+bi, donde a es la parte real y b la parte imaginaria. Por ejemplo: 1+3i, -5i, o simplemente 23. Si b=0, tienes un número real normal. Si a=0, es un número imaginario puro.
¡Dato curioso! El conjugado de z=a+bi es z̄=a-bi. Es como cambiar el signo de la parte imaginaria.




