Las funciones del lenguaje
Cada vez que hablas, tu lenguaje cumple una función específica. Es como tener una caja de herramientas: usas la herramienta correcta según lo que quieras conseguir.
La función referencial es la más objetiva. La usas cuando quieres dar información pura y dura, sin opiniones personales. Piensa en las noticias o en tu manual de matemáticas: tercera persona, modo indicativo y datos concretos.
Con la función expresiva muestras tus emociones y sentimientos. Aquí sí aparece tu personalidad: exclamaciones, primera persona y palabras con carga emocional. Es típica de textos literarios y conversaciones personales.
Truco para el examen: Identifica si el texto busca informar (referencial), expresar emociones (expresiva) o convencer (apelativa).
La función apelativa pretende influir en quien te escucha para conseguir una respuesta. Usa segunda persona, imperativos y vocativos. La publicidad es su mejor ejemplo.






































