El Neoclasicismo: Literatura con Propósito
El neoclasicismo del siglo XVIII no era solo una moda literaria, sino toda una filosofía de vida. Los escritores creían firmemente que la literatura debía educar y transformar la sociedad, no solo entretener.
La razón se convirtió en la estrella del espectáculo. Todo debía ser lógico, creíble y seguir las normas del buen gusto. Los autores miraban constantemente hacia los clásicos griegos y latinos buscando inspiración y modelos a imitar.
El teatro neoclásico fue especialmente revolucionario. Los ilustrados lo veían como la herramienta perfecta para educar al pueblo y hacer propaganda política. Por eso impusieron reglas súper estrictas: unidades de tiempo, lugar y acción, verosimilitud total y siempre con una clara finalidad didáctica.
💡 Recuerda: A diferencia del Barroco, aquí las ideas importaban más que la creatividad pura.



































