El enamoramiento y los primeros planes
Todo empieza cuando Calisto se enamora perdidamente de Melibea después de perseguir un halcón en su huerta. Ella lo rechaza con dureza, dejándolo completamente destrozado. Su criado Sempronio ve la oportunidad perfecta para sacar provecho de la situación.
Sempronio le sugiere a Calisto que busque la ayuda de Celestina, una vieja alcahueta experta en temas amorosos. Mientras tanto, trata de convencer a Pármeno, el otro criado, para que apoye el plan, aunque este se resiste al principio.
Celestina no pierde tiempo y se prepara meticulosamente para su misión. Impregna de aceite un hilo que planea vender a Melibea como excusa para visitarla, y hasta conjura a Plutón para asegurar el éxito de sus planes.
Dato curioso: Celestina usa la superstición y la magia como herramientas de manipulación, algo muy común en la época.









