El Proceso de Comunicación
¿Alguna vez te has preguntado por qué a veces no te entienden aunque hables perfectamente? La comunicación es más compleja de lo que parece: es el intercambio intencional de información para conseguir una reacción. La clave está en la intención comunicativa, que es el objetivo que persigues al hablar.
El proceso tiene fases claras: primero tienes un objetivo, luego analizas la situación (¿con quién hablas? ¿dónde?), y finalmente eliges las palabras y gestos adecuados. Tu mensaje siempre tiene dos partes: lo explícito (lo que dices directamente) y lo implícito (lo que sugieres).
Los elementos de la comunicación incluyen el emisor (tú), el destinatario (real, ideal u ocasional), el referente (el tema), el mensaje, el código (el idioma), el canal (por dónde viaja el mensaje) y la situación. Cuando todo funciona bien, hay éxito comunicativo; cuando falla, surgen los malentendidos.
¡Dato curioso! Cuando tu compañero dice "se me olvidó el libro", probablemente está pidiendo que compartas el tuyo sin decirlo directamente.












































