El Realismo: Cuando la literatura se volvió real
¿Cansado de héroes perfectos y amores imposibles? El Realismo del siglo XIX también lo estaba. Esta corriente estética europea de la segunda mitad del XIX decidió que ya era hora de contar las cosas como realmente eran, sin adornos ni idealizaciones.
Mientras el Romanticismo se centraba en los sentimientos y la subjetividad, el Realismo prefirió observar la realidad externa de forma objetiva. Los escritores realistas se convirtieron en auténticos investigadores: observaban, documentaban y luego escribían, principalmente novelas.
El ascenso de la burguesía como clase dominante fue clave para este cambio. Este nuevo público burgués estaba harto del sentimentalismo romántico y quería leer sobre personajes parecidos a ellos, con conflictos reconocibles de su época.
¡Ojo! En España el Realismo llegó tarde (hacia 1868) porque éramos un país rural en un movimiento principalmente urbano. Por eso las obras de Galdós y Clarín resultaron tan revolucionarias.






