Estructura morfológica: lexemas y morfemas
Todas las palabras están formadas por dos piezas fundamentales que necesitas dominar. El lexema o raíz es la parte que nunca cambia y contiene el significado principal (como "zapat-" en zapato, zapatero, zapatería).
Los lexemas independientes pueden funcionar solos (como "árbol"), mientras que los dependientes necesitan compañía (como "arbol-" en "arboleda").
Los morfemas son las partes variables que se añaden al lexema. Los morfemas flexivos indican género y número en sustantivos (niño/niña/niños) o persona y tiempo en verbos (corría indica 1ª persona, pasado, indicativo).
Los morfemas derivativos son más creativos: te permiten crear palabras nuevas a partir de una primitiva. Van antes del lexema (prefijos como "sub-" en submarino), después (sufijos como "-ería" en carnicería) o en medio (interfijos como en "panecillo").
Truco clave: Si quitas el morfema derivativo y la palabra deja de existir, entonces es parasintética.



